Sábado
veintinueve de octubre del dos mil dieciséis, para muchos un día
más, para mi un día único.
Un
día en el cual hice un viaje que no voy a olvidar nunca. Me traslade
gracias a Cultruta a la Barcelona mágica del Cementerio de los
libros Olvidados, ese universo maravilloso que salió de la pluma de
Carlos
Ruiz Zafón.
Paseamos
durante varias horas por los escenarios de la Sombra del Viento, por
esa ciudad que yo ya tenía vista, pero no con esos ojos. Por primera
vez Barcelona fue más que mi ciudad, fue un maravilloso paseo
literario que me hizo vibrar desde el minuto uno. Porque para mi La
sombra del Viento, significó un antes y un después en mi amor por
la literatura y por eso la llevo tatuada en mi piel. Y desde ese
sábado veintinueve de octubre del dos mil dieciséis, también en mi
corazón.
Ansiosa e impaciente llegué a la calle Estruc donde nos esperaba la que iba a ser nuestra guía, Alba. Allí nos dio las primeras indicaciones y cuando estuvo reunido todo el grupo nos dirigimos a la iglesia de Santa Ana y allí comenzó la magia.
Alba nos leyó uno de los párrafos de la novela. Y mientras ella leía, yo cerré los ojos para trasladarme a ese universo que tanto amo y deje que la voz de nuestra guía me llevara hasta él:
“Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quién lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien desliza la mirada por sus páginas, su espíritu crece y se hace fuerte.”
Cuando ella terminó de leer, nos adentramos en la calle Santa Ana, donde nos reto a descubrir entre tantas tiendas de marcas muy actuales y conocidas, que había podido inspirar a Zafón para situar la pequeña librería de los Sampere allí. Y entonces la vi, una pequeña tienda de guantes, que aún conserva la fachada de esa Barcelona antigua y mágica, no podía ser otra, sobresalía entre todas aquellas tiendas con sus fachadas modernas que pueblan la calle. Y efectivamente así era. El grupo se situó delante de la pequeña tienda y yo me la imagine llena de libros, incluso pude ver al pequeño Daniel creciendo entre amigos de papel. Pero no solo me acorde de él, también me vino a la mente otro niño ensangrentado y lloroso intentando salvar de su padre un ejemplar de Grandes esperanzas,muchos años antes de que el protagonista de la Sombra del Viento naciera.
Sin darme cuenta pronuncie su nombre en voz alta; David Martín, el protagonista torturado de El Juego del Ángel. Alba me miro y sonrió y me dijo que exactamente así era, pero que teníamos que seguir con la ruta y nos dirigimos hacia el ateneo Barcelonés donde Daniel tiene su primer encuentro con alguien que hará que su vida cambie, Clara Barceló, la chica invidente a la que Daniel dedicará tardes enteras leyéndole La Sombra del viento.
La magia continuo; fuimos paseando por los diferentes escenarios dejando que la voz de Alba nos guiara mientras leía nuevos pasajes de la novela. Y así llegamos hasta la antigua librería Canuda, lugar que inspiro a Carlos Ruiz Zafón para crear su Cementerio de los libros Olvidados y donde nuestro protagonista siendo tan solo un niño, encontró entre esos pasillos laberínticos ese ejemplar perdido de La Sombra del Viento, libro de un tal Julián Carax, un autor totalmente desconocido.
Desde allí bajamos hasta las ramblas donde se encuentra situada La Casa de los Paraguas, hoy una sucursal bancaria pero que aun conserva su antigua y bonita fachada con sus paraguas, abanicos y un dragón. Y precisamente ese dragón sale en otro de mis libros favoritos de Zafón, la inolvidable Marina.
Pero continuemos con el paseo, aunque no mucho más os voy a revelar, porque quiero que seáis vosotros los que si tenéis la ocasión hagáis esta maravillosa ruta y lo vayáis descubriendo. Un par de paradas mas en mi camino y el resto tendréis que vivirlo vosotros mismos si venís a Barcelona.
Continuamos bajando por las ramblas hasta llegar a la Plaza Real para seguir callejeando por el barrio gótico, descubriendo nuevo lugares, nuevos acontecimientos importantes en la vida de Daniel, como su encuentro con Fermin Romero de Torres ese secundario tan brillante y de gran ayuda para resolver el misterio que envuelve a Carax, o la pequeña tienda de plumas donde Daniel de pequeño soñaba con poseer la pluma que según el dependiente había pertenecido a Victor Hugo, y que él con su inocencia de niño creía que tenia el poder mágico de escribir historias.
El recorrido estaba llegando a su fin, se iba acabar ya mi viaje de esa nueva Barcelona que ahora tanto me apasiona, y el lugar maravillosos donde acababa fue en la Estación de Francia. Allí cerré los ojos y vi a Julián a punto de partir a París, vi a Daniel, vi a Penelope, los vi a todos y cada uno de los maravillosos personajes que forman parte de esa increíble historia. Historia que todos deberíamos leer alguna vez en la vida, La Sombra del Viento.
Por mi parte solo me queda recomendaros descubrir Barcelona con otros ojos a través de esta ruta, porque no solo paseareis por los diferentes escenarios del la ciudad del Cementerio de los libros Olvidados, si no que descubriréis cosas de la ciudad condal que no salen en la guías, una ciudad oculta, mágica y maravillosa.
No se vosotros pero yo estoy deseando reencontrarme con Daniel...
0 comentarios :
Publicar un comentario